Cruel to be Kind - Nick Lowe

En algún momento de su glorioso pasado, Nick Lowe fue miembro de Brinsley Schwarz, una de las bandas fundamentales de aquello que terminaríamos llamando pub rock británico. Aunque admitir semejante entusiasmo en determinados ambientes del pub rock podía restarte credibilidad, a los Brinsleys les encantaba el soul y la música disco de Filadelfia y lo que querían era hacer una canción que llenase la pista de los clubs y las fiestas universitarias donde solían tocar.

Alrededor de la mesa de la cocina, con un par de guitarras y en poco más de media hora, Ian Gomm y Lowe tenían su canción.

Brinsley Schwarz llegaron a grabarla para el que sería su último disco, It's All Over Now, pero aquel disco no llegó a publicarse en aquel entonces, la banda terminó separándose y aquellas grabaciones fueron a parar al fondo de algún cajón.

“Cruel to Be Kind” ya existía. Era buena. Y estaba cogiendo polvo.

Y allí se quedaría unos años más, mientras Lowe se hacía un hueco en la nueva escena británica alrededor de Stiff Records, como productor de Elvis Costello, Graham Parker o The Damned, y publicando sus propios discos.

Nick Lowe ya estaba en otra película cuando alguien volvió a abrir aquel cajón. Radar Records recuperó la grabación y la colocó en la cara B de “Little Hitler”, uno de los temas del primer disco en solitario de Lowe, Jesus of Cool. Por cierto, el envoltorio tampoco era precisamente de saldo: la portada era obra de Barney Bubbles.

Portada del single Little Hitler de Nick Lowe
Cara B del single Little Hitler de Nick Lowe: Cruel to Be Kind
SIDE B · RADAR ADA 12 · 1978

Aunque aquella versión ni siquiera era todavía la canción que todos tenemos en la cabeza, aún era esa versión primitiva y relajada de los Brinsleys.

Podría haberse quedado perfectamente ahí, convertida en una de esas caras B que unos cuantos guardan como un secreto y el resto del mundo descubre treinta años después pagando una barbaridad por el single en Discogs.

SIDE B CRUEL TO BE KIND · ORIGINAL VERSION

Pero entonces apareció Gregg Geller, nuestro héroe rescatador, convencido de que allí había un hit.

El problema es que Lowe, ya convertido en productor de moda de la New Wave, estaba igualmente convencido de que no había nada que rascar. De hecho, Lowe lo que quería era grabar un nuevo tema sobre una mujer devorada por su perro.

Finalmente, Geller ganó por agotamiento y, tras meses dándole la tabarra, consiguió que Lowe volviera a grabar “Cruel to Be Kind”.

Lowe llega al estudio con Dave Edmunds, Billy Bremner y Terry Williams, es decir, con Rockpile. Apretaron las guitarras, levantaron los coros y aquella canción del pasado rejuveneció hasta convertirse en la joya del power pop que hoy todos conocemos.

Portada del single Cruel to Be Kind de Nick Lowe

Esta vez sí: cara A con todos los honores.

SIDE A CRUEL TO BE KIND · 1979

Gregg Geller estaba tan convencido de que tenía razón que apostó 200 dólares con Lowe a que llegaría al Top 10. “Cruel to Be Kind” se quedó en el número 12. En Reino Unido y en Estados Unidos. En los dos.

Lowe nunca le reclamó el dinero.
Tampoco era plan.